miércoles, 4 de febrero de 2009

Nuestros gestos y su significado

Una buena reflexión por parte del Sr. Murakami: “¿Puede un ser humano llegar a comprender plenamente a otro?” Así comienza el segundo capítulo de “Crónica del pájaro que da cuerda al mundo”. A través de sus personajes hace hincapié en este aspecto del hombre, somos tan egocéntricos que no somos capaces de apreciar a la persona que tenemos a nuestro lado.

Decidimos compartir nuestra vida con otra persona, pero no averiguamos qué quiere decir tal gesto, qué odia, qué le gusta. Bueno, obviamente las cosas básicas si que las sabemos. ¿Pero sabemos qué está pensando con una mirada?

Este tema me da qué pensar. El otro día viendo una película bazofia, de esas que ves cuando no tienes ganas de comerte la cabeza y sólo te apetece echar un rato delante de la pantalla del ordenador, había una escena en la que el chico —sí, película con un final obvio y romántica de chico quiere chica, pero chica no se da cuenta de que quiere a chico hasta el final— comenta todas las sonrisas de la chica, sus seis sonrisas para ser más exacto y el significado que cada una conlleva. ¿Alguna vez habéis contado las sonrisas de una persona y sabéis que significa cada una de ellas? Yo nunca y ahora quiero empezar a fijarme en todos los gestos de las personas, de las personas importantes para mí, y quiero descubrir que significado tienen.

Os animo a qué penséis sobre estas cuestiones. Por cierto, Murakami es un pedazo de escritor, a ver si leéis algo de él.

1 comentario:

Rrruciela dijo...

Murakami mola, y mucho *_*

Leyendo esto que has escrito, me acuerdo de algo que pensé el otro día. Resulta que mi novio siempre me pregunta por qué lo quiero, y reconozco que pocas veces sé expresárselo bien... Y me dio qué pensar.

Creo que las personas jamás nos entenderemos plenamente. Como bien dices, somos egocéntricos, y buscamos a quién nos entienda mejor. Creo que ahí radica el amor. No te terminas de enamorar de una persona sólo por los gustos en común, si no que es la propia personalidad lo que te atrae. Si esa persona te comprende aunque sea un poco más que los demás, ya estás tan a gusto que te da igual si ama (por ejemplo) las películas de... ¿caníbales?, y tú las odias. Así de simple.

Muy buena entrada n_n da qué pensar.

Ah, y sigo con "Crónica...". ¡Me encanta! *_*

Atte,

Sweet Shadow