Parece que no consigo salir de mi letargo por mucho que lo intento. No sé que ocurre cuando suena el despertador, pierdo la consciencia y despierto a las dos de la tarde. No sé por qué razón lo hago. Intento cambiar mis hábitos nocturnos, empero es imposible. Por más que cierre los ojos a las doce de la noche, no consigo conciliar el sueño y por las mañanas me siento como una marmota durmiendo. Vueltas y más vueltas, eso es lo que hago cuando presiono con suavidad mis párpados y me envuelvo en la más absoluta oscuridad. Imágenes, pensamientos…todo pasa tan rápido que me inquietan y no consigo conciliar el sueño. Cierto, Morfeo me atrapa, pero no en el crepúsculo sino en el amanecer. ¿Por qué? Me pregunto una y otra vez, más no hallo respuesta. Lo he intentado de muchas formas diferentes y ninguna ha dado sus frutos. ¿Quizás temo al nuevo día o es que pretendo que el tiempo no pase y me agarro, cual vampira, a la nocturnidad, aprovechando el haz de la luna?
Marmota, eso es lo que soy. No tengo excusas, sólo mi pereza. Últimamente me cuesta comenzar el día. Todo me viene grande, demasiado a mi parecer, y no sé como afrontar lo que se avecina. No hablo de exámenes, para mi son secundarios, y es una vía de escape para distraer mi mente de los asuntos que me atañen. ¿Para que despertar si puedo estar más a gusto entre las mantas? Es lo que me dice mi cuerpo y mi mente, estoy cansada de todo.
Cierto, cierto, ya empiezo otra vez con mis pensamientos pesimistas, pero al menos tengo que encontrar la raíz de mi problema. Si no lo busco, no lo soluciono. Es así de sencillo.
Prometí mirar este año con más optimismo, de hecho siempre soy optimista para la mayoría de las personas que me rodean. Les dedico una sonrisa, les apoyo en todo lo necesario, pero para mi soy más negativa. ¿Falta de confianza en mi misma? No lo sé. Siempre me he sentido muy afortunada a conseguir la mayoría de mis objetivos, pero actualmente todo sale mal.
Estoy cansada, lo reitero, pero nadie sabe frenar. ¿Acaso no sabemos pisar el pedal del centro? Fuerte, sonoro, con ímpetu, aplastando la palanca del freno y que las ruedas chirríen al compás de la melodía; así tendría que ser. ¿Tan complicado es? No nos damos cuenta que todo se desmorona, que a este paso no habrá una persona herida, habrá un peatón tirado en la calzada.
sábado, 17 de enero de 2009
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